El "opositor de buena fe exenta de culpa"

En muchos casos compro unas tierras en épocas que ya había una "paz manifiesta" y comenzó a trabajar las tierras, ellos recibirán una compensación por parte del Estado, si solo si, comprueban de manera eficiente y eficaz esa calidad que se llama BUENA FE EXENTA DE CULPA. Llámenos y reciba orientación sobre Restitución de Tierras Teléfono: 6299519 Celular: 301 7219077.

PRINCIPIO DE BUENA FE

El Estado presumirá la buena fe de las víctimas de que trata la presente ley. La víctima podrá acreditar el daño sufrido, por cualquier medio legalmente aceptado. En consecuencia, bastará a la víctima probar de manera sumaria el daño sufrido ante la autoridad administrativa, para que esta proceda a relevarla de la carga de la prueba. En los procesos en los que se resuelvan medidas de reparación administrativa, las autoridades deberán acudir a reglas de prueba que faciliten a las víctimas la demostración del daño sufrido y aplicarán siempre el principio de buena fe a favor de estas (Artículo 5 de la Ley 1448 de 2011)-

Artículo 22 - Declaración Universal de Derechos Humanos

Toda persona, como miembro de la sociedad, tiene derecho a la seguridad social, y a obtener, mediante el esfuerzo nacional y la cooperación internacional, habida cuenta de la organización y los recursos de cada Estado, la satisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales, indispensables a su dignidad y al libre desarrollo de su personalidad.

Artículo 17 - Declaración Universal de Derechos Humanos

Toda persona tiene derecho a la propiedad, individual y colectivamente. Nadie será privado arbitrariamente de su propiedad.

Article 14 - Declaración Universal de Derechos Humanos

En caso de persecución, toda persona tiene derecho a buscar asilo, y a disfrutar de él, en cualquier país. Este derecho no podrá ser invocado contra una acción judicial realmente originada por delitos comunes o por actos opuestos a los propósitos y principios de las Naciones Unidas.

Ser y sentirse víctima en Colombia.

Ser víctima en Colombia esta ligado directamente al Conflicto Armado que afectó todo lo ancho y largo de nuestro país, aquí todos podemos contar una historia propia o de un cercano, que incluye desplazamiento, despojo, homicidio, violación, masacre, amenaza, vacunas, retenes, etc... todos podemos contar la misma historia y agregar actores como farc, eln, auc, urabeños, paracos, epl, masetos, escobar, rodriguez, etc, etc, etc... y también podemos incluir al mismísimo Estado como actor con su ejercito, policía, das, etc, etc, etc. (uso minúsculas a propósito para no dar respeto a quienes desde esas organizaciones vulneraron millones de derechos de millones de seres humanos en el marco del conflicto) y a esa historia podemos agregarle para finalizar dos elementos cualquier nombre y apellido y cualquier municipio del país... así se ES víctima. 


Sentirse víctima es no poder olvidar hechos de violencia que se sufrieron en medio del conflicto, es temer cada día su repetición, es creer más no esperar que exista verdad sobre lo sucedido y que el estado por fin llegué con su promesa de justicia y reparación. 



Hoy millones de víctimas prefieren no sentirse víctimas pues nadie los esta escuchando, nadie asume su buena fe cuando cuentan sus terribles historias en las unidades de restitución o en los estrados judiciales, o esta sucediendo demasiado lentamente (procesos judiciales de 2, 3, 4, 5 o más años); en Colombia expresar el SENTIR hace a muchos voltear la mirada hacia otro lado.



Colombia requiere que todos sus ciudadanos reconozcamos el sentimiento de las víctimas, este proceso de reconciliación nacional que comenzó con la Ley 1448, siguió con el proceso de paz y debe terminar con la verdad, la justicia y la reparación para todas las víctimas, exige el concurso de todos, el camino es nuestra mirada sincera a ese dolor de millones de víctimas, ellos no lo van a superar con nuestra mirada, pero si sabrán en sus corazones que la esperanza de reconciliación existe para sus hijos en el mañana, nuestra mirada, nuestra atención es esperanza.


Wilson Fernando Suárez
Defensor Derechos Humanos
Asoproccol Colombia